Hace casi un año les refería que “el pago móvil se escribe en chino”, un apunte acerca del comportamiento de los usuarios de la aplicación Alipay tras el estudio realizado por Nielsen en 2018. Lo concluía apuntando que una de las cuestiones que había que priorizar para estimular la visita del turismo chino a nuestro país (y a Europa) sería la facilitación del pago mediante Alipay. Con esa apuesta, además de ampliar las opciones de pago en los comercios, el objetivo es atender a una sociedad que muestra unas preferencias claras tanto en la selección de destino como en la decisión de compra.

Hace unos meses, volviendo sobre este asunto, insistí en prestar atención a “la disrupción que viene de China”, ya que la expansión que han tenido las plataformas de pago móvil en el mercado asiático ha favorecido su escalabilidad y el avance hacia otros mercados donde sus usuarios esperan ser atendidos como en su país de origen. De hecho, en el marco de la final de la UEFA Nations League, Eric Jing, Presidente y CEO de Ant Financial (entidad que respalda Alipay), anunció el acuerdo al que han llegado con seis empresas europeas para promover la interoperabilidad de los pagos digitales basados en códigos QR, de manera que todos los titulares de los monederos electrónicos que participan puedan hacer uso de ellos, inicialmente, en diez países europeos y en China.

De esta forma, cuando los turistas chinos viajen al extranjero, tendrán la misma experiencia de pago móvil que tienen en China, lo que implicará que prefieran los establecimientos donde puedan hacer uso de Alipay y que gasten más en ellos. La consecuencia es un apoyo a las empresas locales, que ahora se ve reforzado por el acuerdo firmado con los siete wallets europeos como materialización de su voluntad de continuar profundizando y fortaleciendo la oferta de servicios en Europa, ayudando a conectar el máximo número posible de comerciantes con el mayor número de turistas chinos y europeos.

Bluecode (Austria y Alemania), ePassi (Suecia, Dinamarca, Eslovenia e Islandia), Pagaqui (Portugal), Pivo (Finlandia), Vipps (Noruega) y SEFIDE EDE (con su aplicación Momo Pocket en España) aportarán en conjunto más de cinco millones de usuarios y en torno a 190.000 comercios. Cifras que se verán incrementadas con los usuarios de Alipay que visitan anualmente Europa (14,2 millones en 2018). Por su parte, los comercios que ya aceptan el pago mediante móvil de cualquiera de esas siete aplicaciones en su mercado nativo, podrán ampliar la adquirencia al resto de clientes provenientes del conjunto de estas entidades. Se producirá así el acceso combinado de las bases de usuarios de todos estos medios de pago para ampliar sus redes comerciales y ofrecer un servicio estandarizado a millones de personas, igualando procesos y garantizando la misma experiencia de uso en todos los puntos de venta adheridos.

El objetivo es crear una plataforma común para que en la UE se pueda compartir un mismo sistema de pago electrónico mediante el que cualquier persona pueda usar su monedero móvil. Universalizar los pagos utilizando un mismo código QR es un inequívoco paso hacia la simplificación del sistema mediante un estándar seguro que impulsará el negocio de los comercios europeos y ayudará a substituir el dinero efectivo por los pagos digitales.

Esto es algo que SEFIDE EDE viene haciendo desde hace seis años cuando operó el primer pago mediante móvil en España. Desde entonces, en palabras de Mariano Mora, CEO de MOMO Group, “la compañía se ha expandido para ayudar a los comerciantes a aumentar sus ventas al aceptar pagos QR de miles de turistas chinos a través de Alipay; de ahí nuestro entusiasmo con la idea de que nuevos socios se unan en esta colaboración, ofreciendo a todos los usuarios más posibilidades de utilizar su aplicación móvil preferida, también cuando viajan al extranjero«.

Más que generalizar una forma de pago, estamos ante la creación de una red global que, en cambio, garantiza la personalidad de cada wallet.

 

José Manuel Navarro Llena

CMO MOMO Group

 

Publicado en el Nº 47 de IT USER (págs. 166-167)